Iván & Claudio
Iván y Claudio se conocieron a través de Instagram en 2014, pero fue hasta un año después que su conexión virtual comenzó a tomar forma. Una solicitud de amistad que parecía casual se convirtió en el primer paso de una historia de amor que, aunque inició lentamente, fue construyéndose con paciencia y emoción. Su primera cita, en un cine, reveló rápidamente que el lugar no era el ideal para conocerse, así que la noche continuó con una cena donde las conversaciones fluyeron con naturalidad. A partir de ese momento, hablaron sin parar durante semanas, conociéndose cada vez más profundamente. Tres meses después, en un lugar emblemático de Barrio Antiguo, Iván tomó la iniciativa y le pidió a Claudio que fuera su novio. Era un 13 de marzo de 2016, y así comenzó oficialmente su aventura juntos.
El compromiso llegó un 25 de agosto de 2018, un día antes de su primer viaje juntos a Cancún. Iván, con la complicidad de amigos y su hermana, organizó una sorpresa inolvidable. Con la excusa de tomarse unas fotos en el Parque Fundidora, Iván le propuso matrimonio a Claudio, entregándole un anillo en medio de un ambiente lleno de amor y emoción. La fecha exacta para la boda no se decidió hasta 2022, cuando ambos sintieron que era el momento adecuado para dar el siguiente paso.
La elección del lugar para celebrar su boda fue casi natural. Santiago, Nuevo León, había sido desde siempre su refugio, un lugar donde pasaban sus fines de semana explorando nuevos restaurantes y cafeterías. Así que, cuando llegó el momento de escoger el escenario perfecto para su día especial, la «Hacienda Los Olivos» en Santiago cumplía con todos sus deseos: un jardín amplio y una atmósfera que reflejaba todo lo que siempre habían soñado.
El proceso de planificación, sin embargo, no estuvo exento de desafíos. Como pareja LGBTQ+, Iván y Claudio enfrentaron algunos temores al buscar proveedores y lugares que aceptaran y apoyaran su amor. Pero esos miedos se desvanecieron con el tiempo, especialmente después de recibir el apoyo incondicional de sus familias y amigos en una reunión íntima donde anunciaron su compromiso. Desde el primer encuentro con el equipo de Hacienda Los Olivos, sintieron que estaban en las manos adecuadas, y cada detalle fue cuidado con esmero para que su boda fuera un éxito.
El día de la boda, la decoración fue un reflejo de su estilo: un entorno minimalista con follaje verde y rosas blancas que contrastaban perfectamente con sus trajes en tonos nude. La ceremonia civil, que fue la parte más importante para ellos, estuvo a cargo de un maestro de ceremonias que relató su historia de amor con tal calidez y emotividad que no hubo un solo ojo seco entre los presentes.
Entre los momentos más destacados de la boda, la ceremonia civil ocupa el primer lugar. El relato del maestro de ceremonias sobre la historia de Iván y Claudio hizo que todos los asistentes se sintieran parte de algo muy especial. Otro momento inolvidable fue el baile con sus mamás, un tributo a las mujeres más importantes en sus vidas. Finalmente, su primer baile como esposos al ritmo de «Hasta mi final» de Il Divo, rodeados por sus seres queridos, fue el broche de oro de una celebración llena de amor y felicidad.
Iván y Claudio agradecen a todos los que formaron parte de este día tan especial, desde sus familias y amigos hasta los proveedores que hicieron posible una noche mágica. A las parejas que están comenzando a planear su boda, les recomiendan disfrutar cada paso del proceso, tomar decisiones juntos y, si es posible, contar con un buen wedding planner que les ayude a hacer realidad sus sueños.
Concluyen con un mensaje lleno de gratitud: “Gracias a todos nuestros familiares y amigos por hacer de este día uno de los mejores de nuestras vidas. Y a quienes aún dudan en dar este paso, recuerden que, cuando el amor es verdadero, vale la pena enfrentar cualquier desafío.”