Gabo & Toño

En una noche estrellada, hace 26 años, en una fiesta de cumpleaños organizada por Gabriel en la casa de sus padres, el destino hizo una jugada que cambiaría dos vidas para siempre. Toño, llegando tarde y guiado por un primo que era amigo de Gabriel, encontró en aquel joven de mirada profunda algo que lo atrajo de inmediato. Y así comenzó la historia de amor entre Gabo y Toño, una historia que resonaría a lo largo de los años con la fuerza de un romance que desafió todas las adversidades.

No fue hasta el caluroso verano que sus caminos se cruzaron de nuevo, en las piscinas donde practicaban sus respectivos deportes. Gabriel, apasionado del waterpolo, y Toño, dedicado a la natación, compartían más que un horario de entrenamiento. En los vestuarios, entre risas y charlas inocentes, comenzó a forjarse un lazo que pronto se convertiría en algo más profundo.

Con el paso del tiempo, lo que comenzó como una amistad se convirtió en un romance lleno de complicidad y amor. Un viaje de fin de semana con una amiga en común se convirtió en el escenario perfecto para que ambos se dieran cuenta de que lo que sentían iba más allá de la amistad. Junto a una tranquila laguna, Toño tomó el valor para confesar sus sentimientos, solo para descubrir que Gabriel también había estado esperando ese momento. Así, entre risas y complicidad, sellaron su amor con un beso que resonaría por siempre en sus corazones.

Pero su historia de amor era más que un simple romance; era una celebración de la vida, del renacimiento después de la oscuridad. Después de enfrentar la pandemia y despedirse de seres queridos, Gabo y Toño decidieron que era hora de dar el siguiente paso en su relación. Fue así como nació la idea de una ceremonia que reflejara su amor y su compromiso de una manera única y auténtica.

Ellos optaron por una ceremonia que llamaron «ceremonia de la luz», donde la vela simbolizaba el inicio de una nueva vida juntos, el fuego del amor que los unía y la luz de sus seres queridos que los acompañaban en su camino. Con la complicidad de sus madres, unieron dos llamas en una, simbolizando la unión de sus vidas en una sola. Y así, rodeados del cálido resplandor de sus amigos y familiares, pronunciaron sus votos llenos de amor y emoción.

La celebración continuó con un baile que reflejaba su espíritu vibrante y lleno de vida. Entre risas y pasos de baile, Gabo y Toño hicieron su entrada triunfal, marcando el inicio de una noche llena de diversión y alegría. Con canciones que hablaban de amor y libertad, como «Silent Valentine» de Will Young, bailaron al ritmo de su propio amor, desafiando cualquier expectativa y celebrando este gran momento.

Pero más allá de la música y el baile, lo que realmente hizo memorable esta noche fueron los momentos compartidos con aquellos que más amaban. Desde los emotivos votos hasta el improvisado juego de la víbora de la mar, cada instante fue una prueba de la fuerza y el poder del amor verdadero.

Ellos nos compartierolas siguientes palabras «aunque el amor no cambia, una boda queer siempre será una demostración de valor. Es un grito a la sociedad que somos merecedores de tener los mismos derechos. Como pareja gay, tenemos la libertad absoluta de crear nuestras propias ceremonias, nuestros momentos de valor y nuestras tradiciones. Para nosotros desde el código de vestimenta fue un tema de libertad, Creative Black Tie, permite a los invitados, en especial a los hombres el usar y aplicar todo lo que nos restringen en otros eventos, lentejuela, brocados y mucho color. Nosotros preferimos que fuesen más invitados Gays que heteros, queríamos que se sintiera una fiesta – celebración gay.»

Para Gabo y Toño deseamos muchos años llenos de amor y momentos memorables y agradecemos que hayan compartido con nosotros su gran historia de amor. Siempre nos emociona y nos motiva que haya parejas como ellos, sin miedo a vivir su amor libremente y a celebrarlo de esta manera.