Quizá una de las partes más complicadas al momento de organizar una boda sea la de controlar los presupuestos y hacer que con cierta cantidad todo salga de la manera en que queremos.
Algo tenemos en claro de inicio: no queremos gastar más de cierta cantidad pero de pronto comenzamos a ver opciones de proveedores, de venues y nos damos cuenta que la cifra comienza a aumentar, encontramos detalles que queremos agregar, nos gusta un outfit de cierto diseñador entre muchas otras cosas más porque claro, queremos lo mejor para ese día tan especial y es ahí donde nos surge la pregunta: ¿cómo podemos tener el presupuesto ideal para organizar nuestra boda?

Lo primero: ¿Cuánto cuesta una boda?
De inicio, cuando contrates a un wedding planner te hará saber que todo va a depender el presupuesto que como pareja tengan desde el principio. Hay bodas sencillas pero también las hay llenas de lujos y es por ello que es importante fijar la cantidad que se tiene pensado invertir para poder partir de ahí al momento de elegir cada uno de los elementos que se requieren para la organización de una boda y todo va a depender del destino, el tipo de boda, venue, número de invitados, la decoración, el banquete, entre otros factores más.

¿Qué queremos?
Comiencen haciendo una lluvia de ideas en pareja, busquen inspiración para definir un concepto o idea. Pueden crear un tablero en Pinterest y revisar el Instagram de Queer Weddings México para ver todo el abanico de opciones que pueden incluir el día de su boda. Hagan un listado de todas aquellas cosas que no pueden faltar esa fecha.
¿Quieren que la decoración sea con flores?
¿Una boda destino o en un venue local?
¿De día o de noche?
¿Qué tipo de banquete?
¿Alguna temática en especial?
¿En qué fechas?

Los invitados: ¿A quién sí y a quién no?
Hacer la lista de invitados es uno de los puntos más importantes para definir el presupuesto y por ello tienes que preguntarte a quién sí vale realmente la pena invitar, pues recuerda que cada persona que asista implicará un costo. Siéntate con tu pareja y mientras disfrutan de su bebida favorita platiquen sobre las personas que quieren tener presentes ese día. Pregúntense lo siguiente:
¿Cómo ha sido esa persona con nosotros?
¿Cómo nos trata como pareja?
¿Hemos tenido contacto en los últimos meses?
¿Nos gustaría que sea parte de nuestra boda?

Recuerda una vez tengas hecha tu lista, pedir a tus invitados que confirmen su asistencia para poder tener en cuenta el número total de personas que van a ser parte del evento.

Aprendan a priorizar
¿Qué es lo más importante para ustedes? ¿La ceremonia, la fiesta o prefieren invertir en su Honeymoon?
Definan como pareja lo que tiene más relevancia y hagan un listado de prioridades. Decidan si prefieren un venue grande o uno más pequeño, si van a invertir una buena cantidad en sus outfits, el tipo de platillos y bebidas, la decoración y así con cada una de las cosas que quieran implementar ese día.

¿Y cómo definimos el presupuesto total?
Para dividir el presupuesto de la boda y asignar cantidades a cada área recomendamos de la mano de su wedding planner, organizar todo en un Excel en donde vayan poniendo el presupuesto total e ir desglosando conforme al listado de prioridades. Por ejemplo:
Nuestro presupuesto total: _______
Máximo presupuesto alimentos: _______
Máximo presupuesto venue: _______
Máximo presupuesto outfits: _______
Máximo presupuesto decoración: _______
La suma total de todos los presupuestos máximos tiene que tener como límite el presupuesto total asignado al inicio. En caso de excederse será necesario hacer ajustes y revisar cada una de las partes para buscar reducir costos. Todo esto suena complicado pero es por ello que recomendamos siempre contratar un profesional que se encargue de guiarlos y brindar las mejores opciones para hacer su boda soñada con el presupuesto que tengan definido.

Hacer el presupuesto de una boda es una de las partes que más atención requieren ya que de ahí es de donde vamos a partir para elegir los proveedores adecuados para nuestro evento. Es importante cuidar nuestras finanzas y recordar que no es necesario agotar hasta el último recurso para hacer un evento bello y memorable. El presupuesto se puede ajustar para tener una boda inolvidable, ¡hagamos que así sea!