Enrique & Daniel 
En un rincón paradisiaco de la Riviera Maya, Kike y Dan encontraron el escenario perfecto para celebrar su amor. Su historia, sin embargo, comenzó mucho antes, en una fiesta en agosto de 2017. Ambos, invitados por amigos, se conocieron por casualidad y, entre risas y coqueteos, terminaron siendo los últimos en abandonar la fiesta. Aunque esa noche sus caminos se separaron, intercambiaron Facebooks y la promesa de un posible futuro.
Ocho meses después, Kike aprovechó el cumpleaños de Dan para recontactarlo. Lo que inicialmente iba a ser una reunión de amigos, terminó siendo una cita a solas en un café, y así comenzó lo que llamaron su primera temporada. Pasaron cinco meses juntos, conociéndose y disfrutando, pero las inseguridades de Dan llevaron a una ruptura cordial que los distanció.
Un año después, un amigo en común los reunió para una noche de boliche. La chispa se reavivó, y poco a poco reconstruyeron una amistad. En febrero de 2020, las clases de yoga con el roomie de Kike se convirtieron en la excusa perfecta para verse más a menudo. La pandemia, que trajo aislamiento para muchos, para ellos fue una oportunidad de reconectar. Vivían a solo diez minutos caminando y empezaron a verse regularmente en la terraza de Kike, donde la conexión se intensificó.
En julio, después del cumpleaños de Kike, en una noche mágica en el balcón, Dan, nervioso, expresó lo que sentía: «¿Soy yo o hay una tensión rara entre nosotros?». Kike, con una sonrisa, respondió: que era el único que no se daba cuenta, y lo besó. Y así comenzó su segunda temporada.
Su segunda primera cita confirmó todo lo que sentían uno por el otro. La relación que siguió fue plena y llena de amor. Dan, decidido a dar el siguiente paso, planeó una propuesta sorpresa. Encontró el anillo perfecto y llevó a Kike a una cabaña en Valle de Bravo, donde bajo la luz de la luna, le pidió que fuera su esposo. Kike, emocionado, dijo que sí.
Para su boda, eligieron el Hotel Dreams Jade Riviera Maya, un lugar que combinaba la belleza natural con el lujo que deseaban. Conocieron a sus wedding planners en la Expo Bodas LGBTQ+ 2022, quienes se especializaban en bodas en la playa. Consideraron otros destinos como Huatulco, Cancún y Puerto Vallarta, pero la Riviera Maya capturó su corazón.
La decoración reflejaba su orgullo por la cultura mexicana. Sus trajes, diseñados por un artesano de Hidalgo, estaban bordados con el estilo típico de Tenango. La ceremonia maya, llena de agradecimiento y respeto a la madre tierra, fue uno de los momentos más especiales. Los papeles picados personalizados y las mini piñatas añadieron un toque único a la celebración.
Para su primer baile, eligieron «No hay nadie más» de Sebastián Yatra, un momento íntimo y lleno de amor, rodeados de sus seres queridos. La energía de la fiesta, celebrada en el jardín principal del hotel, fue indescriptible. La alegría y el amor se desbordaban, haciendo que incluso algunas parejas que pasaban por allí se unieran a la celebración. La fiesta continuó en el antro del hotel, donde la comunidad LGBTQ+ tomó su espacio para celebrar el amor sin miedo.
Kike y Dan recomiendan a sus proveedores con entusiasmo: sus wedding planners @viajes.romance, los artesanos de @artesanias_me_monda, @mosma.moda para los pantalones, @luis_xvi_jewelry para los anillos, y la fotógrafa @bypaolamarquez_.
Para aquellos que buscan inspiración, Kike y Dan sugieren establecer un presupuesto claro y buscar proveedores que entiendan y respeten sus necesidades. «Encuentren el espacio y momento para disfrutarse como pareja en su día», aconsejan, recordando que, aunque el proceso puede ser estresante, cada momento vale la pena.
Si hubieran tenido acceso a Queer Weddings Mx, creen que el proceso habría sido aún más cómodo y seguro. «No todos tienen la suerte que tuvimos nosotros, y el estrés de planear una boda puede reducirse si una pareja queer puede sentirse cómoda y disfrutar el proceso de casarse.»
Kike y Dan cierran con un mensaje de amor y valentía: «Es difícil tener que ser tan valiente, pero lo has hecho antes. Primero somos valientes en luchar contra nuestros propios demonios para abrirnos al amor. Tenemos que ser valientes cuando llega ese amor tan esperado, a pesar de que a veces no sabemos cómo aceptarlo. Y cuando aceptamos el amor, tenemos que ser valientes para demostrarlo en las calles sin que te consuma el miedo. Pero todo vale la pena cuando encuentras a esa persona ideal.»
Agradecemos a Kike y Dan por compartir su historia y por recordarnos que el amor y la valentía son la esencia de una vida plena y feliz. Que su viaje juntos siga siendo tan hermoso como el día de su boda.